lunes, 26 de noviembre de 2012

CASO 1



Mujer de 50 años que ingresa en UCI por agudización de EPOC.
Como antecedentes consultados en su historia clínica observo que es alérgica a la estreptomicina.
La paciente procede del institucionalizado (clínica San Orofre). Padece un trastorno bipolar.
En el 2007 sufrió un traumatismo craneoencefálico, y en 2011 una crisis comicial.

La paciente es hipertensa y sufre EPOC. Es fumadora compulsiva con múltiples ingresos por descompensación respiratoria.
Nos la remiten a UCI desde la clínica por disnea progresiva de cuatro días de evolución, hasta hacerse severa con 70% de oxígeno pese tomar broncodilatadores y corticoides.
Cuando llega a UCI procedo a iniciarle oxigenoterapia de bajo flujo. El doctor me comenta el tratamiento indicado. Le administro broncodilatadores, corticoides, y también me indica que le administre antibiótico con levofloxacino ya que evidencia condensación basal izquierdo en la radiografía de tórax.
Ante el desarrollo de hipercapnia con carbonarcosis se comenta con UCI, decidiéndose el ingreso.
Al tratar con la paciente, veo que está consciente y orientada. Su temperatura es de 36’3 ºC, FC: 90, y TA: 115/70 mmHg. Al auscultarle el doctor, refiere que no tiene soplos audibles por interferia pulmonar.
Se le indica ventilación espontánea con uso de musculatura abdominal, con cánulas a 2Lpm. La diuresis la tiene conservada.
Tras los días, la paciente avanza favorablemente. Presenta evolución favorable de su proceso respiratorio, con disminución progresiva del tiraje y de las sibilancias.
Algunos días la paciente si ha estado desorientada y con episodios de agitación, arrancándose varias veces las vías y la sonda nasogástrica que le había puesto al entrar en uci. Intentaba estar hablando un rato con ella, y explicarle cada procedimiento que le iba realizando ya que ella se distraía con mi compañía y centraba más sus ideas cuando le explicaba que estaba en la UCI, y que procedía ha realizarle.
Ella me contaba que era abogada, que tenía dos hijas, que las dos estaban embarazadas. Que el señor que le hacía las visitas era su hermano, y que él la cuidaba siempre mucho.
En ciertos momentos la mujer sabía de lo que hablaba, razonaba correctamente y se podía mantener una buena conversación con ella. Otras veces, al sufrir trastorno bipolar, decía que la queríamos matar, no quería que la tocáramos, se arrancaba todo lo que tenía por delante, y decía que se aburría mucho.
En alguna de las visitas de su hermano, él me comentaba que era muy buena persona, pero que de vez en cuando perdía la cabeza. Que ella siempre había sido muy lista, y que era una mujer muy querida. Que a él le decía que yo era muy buena con ella, y que le trataba muy bien. Que la estaba cuidando muy bien. El hermano me daba las gracias, y yo me sentía bien, no solo por los agradecimientos, si no de saber que estaba llevando a cabo mi proceso de enfermera, a la hora de tratar bien a los pacientes.
Decidí interesarme por esta paciente ya que me sorprendía mucho su comportamiento. Al pasar los días, la señora me cogió cariño, al igual que yo a ella. Siempre iba a preguntarle cómo se encontraba, le vigilaba las constantes, le lavaba, miraba que todas las vías estaban en correctas condiciones, le daba el almuerzo y agua cuando correspondía, y ella mientras iba contándome historias de su vida. Se notaba que con cierta atención, ella era feliz.
Los últimos días, por las noches no pegaba ojo. Por las mañanas no podía con su alma, pero intentaba que no durmiera para que por las noches si descansara.
Al alta, la paciente se encuentra consciente y orientada, sin déficits neurológicos aparentes. Sufre una alteración del ritmo vigilia-sueño. Su temperatura es de 37ºC. La paciente está hemodinámicamente estable, con FC:85, TA: 140/70 mmHg. El doctor comenta que los tonos cardiacos son rítmicos y sin soplos. Eupneica aire ambiente, sin uso de musculatura accesoria.
La paciente tiene tolerancia oral correcta, y la diuresis conservada, con función renal. Los pulsos periféricos son presentes y simétricos. No edemas.
Desde la evolución clínica satisfactoria, se decide el alta a la planta de neumología.

1ºCategoria:
-Desenvolverse en el rol de estudiante en un contexto sanitario, reconociendo y aceptando normas éticas y morales de comportamiento de la institución.
En el momento que me indicaron que iba a subir una paciente con tales características, decidí preparar todos los medicamentos que me había comentado el doctor, y a parte, dejé preparado el material necesario para para cogerle las vías, ponerle la sonda vesical, dejé preparado el respirador, las gafas nasales… Al subir, al estar todo preparado, fue todo muy rápido y eficaz. Me sentí bien por reaccionar bastante rápido, por saber el material que tenía que preparar y así poder realizar las técnicas con la presencia de mis enfermeras.

-Capacidad para relacionarse en un entorno de respeto, respeto a los derechos, valores, costumbres y creencias de la persona, sean pacientes o profesionales, familia y comunidad.
He de decir que con esta paciente he de destacar mucho esta competencia ya que he conseguido mantener una buena relación enfermera-paciente para que la mujer estuviera lo mejor posible en su estancia en la UCI, y sobre todo, para que la familia estuviera tranquila sabiendo que estaba en buenas manos.
-Capacidad para aceptar la responsabilidad de su propio aprendizaje y desarrollo profesional, participando en la evaluación, aceptando recomendaciones y aplicando medidas para mejorar su actuación.
Al seguir bastante a la paciente, podía detectar fácilmente si algo le ocurría. Si estaba mucho tiempo sin que nadie le dijera algo, se desorientaba, se agitaba y empezaba a llamar la atención quitándose todo lo que tenía por delante. Intentaba que esto no ocurriera mientras yo estaba en la UCI, aunque había momentos que no lo podía controlar.
El doctor me decía de vez en cuando que no me preocupara tanto y que ya pararía. Por una parte me sabía mal que estuviera así, pero por otra entendía lo que el doctor me quería dar a entender. Tal vez estaba muy volcada en ella.

2ºCategoria:
-Capacidad para reconocer, interpretar y organizar signos y síntomas normales o cambiantes de salud/mala salud, sufrimiento, incapacidad de la persona, utilizando las herramientas y marcos adecuados para el paciente/familia, teniendo en cuéntalos factores físicos, sociales, culturales, psicológicos, espirituales y ambientales relevantes.

En todo momento considero que he sabido reconocer cuando la mujer ha empezado a empeorar, a sufrir agitación, cuando necesitaba las gafas nasales o la CPAP. A demás de poder visualizarlo en sus signos vitales, era una mujer que se le notaba cuando estaba bien y sin necesidad de nada, y cuando empezaba a no estar agusto y a desorientarse, y así, fatigándose.

3ºCategoria

-Capacidad para mantener la dignidad, privacidad y confidencialidad del paciente, durante el proceso de atención.

En todo momento, cuando la paciente me contaba las historias de su vida, y se notaba que ella hablaba en voz baja, intentaba en todo momento que fuera una conversación privada, ya que ella lo contaba todo muy interesante y con ganas, y no quería que se molestara por nada.
Ni mucho menos, comentar con la gente las cosas que hablábamos o el estado de la paciente sin el consentimiento del médico.

-Capacidad para poner en práctica medidas de protección de la salud relativas a la bioseguridad, control de infecciones y movilización del paciente.

He de referir que la paciente estaba todo el rato en movimiento, el nervio le comía por dentro, y ella sola se giraba, se sentaba en la cama, e iba cambiando de postura cada dos por tres. De todas formas, todas las mañanas a la hora de la higiene, nos asegurábamos que no tenía ningún principio de rojura o úlcera.
Todos los procedimientos que le realizaba a la paciente era con guantes, y me aseguraba de todos mis procedimientos para que un simple error, no pudiera repercutir ni en ella ni en mí.

-Capacidad para administrar con seguridad fármacos y otras terapias.

Cada vez que iba a administrarle la medicación, me aseguraba mirando en la historia de la paciente la medicación correspondiente a la hora que era, por si el médico había hecho algún cambio. Si tenía alguna duda de alguno de los fármacos, consultaba con la enfermera antes de administrarlo, aunque pocas veces me pasó con ésta paciente, ya que no llevaba vía central, y era más simple.

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